» 27-10-2006

e-motion art

1/ Historia. La historia del arte occidental –desde que el arte se reconoce a si mismo como tal- presenta fases bien diferenciadas. El clasicismo procuró la construcción de lo real mediante una serie de logros parciales como fueron la composición-armonía, la perspectiva, el claro-oscuro, la distinción fondo-figura, etc. Cuando ese real-objetivo alcanza un alto grado de perfección la mirada del artista se vuelve hacia la esencia, la estructura, el alma de la realidad y, de acuerdo con el punto de vista que se adopte aparece la impresión, la expresión, la estructura cúbica, las relaciones formales puras o la expresión abstracta. Fue la labor de las vanguardias, que no cambiaron sustancialmente la idea del arte como ventana a lo real y la del artista como genio, el museo como catedral y el espectador como élite cultivada. En la segunda mitad de los sesenta se produce un cataclismo en el mundo del arte con la aparición, en primer lugar del pop y en pocos años del conceptualismo, el minimalismo, el arte póvera, el land-art, el body-art, el video-arte e incluso el hiperrealismo. El arte ya no reflexiona sobre la realidad sino sobre el propio arte. En este proceso de deconstrucción se cuestionan: El formalismo, la armonía, la belleza, el genio individual, la materialidad existencial de la obra, los materiales nobles, la diferencia entre el arte alto y lo popular, la obra única, etc. El arte elabora un discurso sobre si mismo que –como, no- acabará en el apropiacionismo. La distinción abstracto/figurativo pierde sentido al desaparecer la referencia a la realidad. La irrupción de la cultura popular –y sus soportes mediáticos-, empujan al arte a una caída en lo cotidiano. El arte ha muerto, dice Danto. Curiosamente en los noventa se inicia una corriente “visual” que a quien entierra es a la estética y a la historia del arte. Lo que había muerto era una determinada concepción del arte (La Greenbergberiana del arte como avance de innovaciones formales claramente deslindado de la cultura popular) o dicho de otro modo, el arte se metamorfosea siguiendo los tiempos. Y ahí estamos, inmersos en la cultura visual, estudios visuales o como se le quiera llamar, pero de los que podemos extraer algunas directrices. La diferencia entre arte y cultura popular ha desaparecido. No existe ninguna receta para saber que es arte y que no lo es. El arte queda subsumido en la cultura visual que es de raíz popular. Las manifestaciones de esta cultural son sobre todo dinámicas. La imagen se mueve. Los soportes se multiplican: los media (Displays, ordenador, TV, DVD, GMS, E-mail, Internet, periódicos); el ocio (video juegos, MP3, animación); tecnología (GPS, Scanner, TAC, ecografía, holografía) y muchísimos etcs. 2/ Epistemología. Lo que sucedió en la segunda mitad de los sesenta fue un cambio de paradigma. El universo idealista que construyera Platón tocaba a su fin. Los universales como forma de conceptualización no servían, La causalidad se desvelaba inhábil (la deducción necesita una regla previa y la inducción es lógicamente falsa). El método hipotético deductivo no era riguroso. En ciencia el programa logicista se había saldado con el fracaso de “las paradojas” que había conducido a la axiomática de Hilbert (el establecimiento de unas premisas arbitrarias). El espacio euclídeo no era único y otros espacios se multiplicaban fuera de nuestra percepción. La teoría quántica sentaba las bases aleatorias de la realidad más básica. El Teorema de Godel nos advertía de la imposibilidad de conocer la verdad de un sistema desde su interior. La claridad esquemática del binomio significante/significado saussureana fue torpedeada por Marx (en economía) al añadir la plusvalía como significado oculto y añadido entre el trabajo y el salario. Baudrillard remataría la deconstrucción del valor al añadir -al valor de uso (racionalismo) y al valor de cambio (economía política)- los valores de cambio simbólico (psicoanálisis) y valor de signo (semiótica). El nuevo paradigma suponía la destrucción de una visión ingenua del mundo. La reacción fue de atrincheramiento, de neo-racionalismo. Solo algunas disciplinas abrazaron la nueva fe: singularmente el arte, (aunque no todo). La frontera del arte comenzó a desplazarse ensanchándose cada vez más. 3/ Estética. El principio formalista (Greenberg) que nutrió las vanguardias se podía resumir en dos puntos El avance por innovaciones formales y la separación radical entre arte (alto) y cultura popular (artesanía, kitsch, etc). El ataque a esta concepción lo desencadeno –a nivel intelectual- Rosalind Krauss desde las páginas de October en 1976. De hecho, a nivel formal Duchamp había ya en 1913 torpedeado el sistema tradicional de arte al manipular conceptualmente objetos cotidianos (especialmente anodinos). Adorno había caracterizado la obra de arte por su resistencia a la mercantilización. Sin embargo el fetichista Baudelaire comprendió que la obra de arte era una mercancía: la mercancía absoluta. Por su parte Baudrillard había elevado la mercancía a la categoría de signo. De alguna manera la había dignificado. La obra de arte-mercancía cambia radicalmente el estatuto de ésta. Se acabó el arte alto. Se acabó el formalismo. El significado del arte se fortalece frente al significante-forma. El arte se intelectualiza a la par que la obra se mercantiliza. A medida que la obra es más cotidiana la explicación es más compleja. El arte se aleja de su comprensión visual. Como en la ciencia, la comprensión a partir de ahora, solo estará al alcance de los iniciados. Finalmente, pues, el arte no abandonará su carácter de producto para las élites. Probablemente la única característica que todavía resiste. 4/ Alternativas. Tenemos un nuevo paradigma científico y un giro en la estética (el giro visual –Mitchell- tras el giro postmoderno –Hall-), pero ¿Cómo se plasman estas innovaciones en el panorama artístico? Distinguiremos dos ámbitos. En primer lugar al significado. El abandono de la causalidad tiene un primer momento en la causalidad truncada, el bucle y lo surreal. Quizás el mejor ejemplo, de la primera, es “el sueño” de Warhol. El mecanismo consiste en suspender la acción –esperada-, que se queda en suspenso. El segundo mecanismo consiste en que el efecto de la causa sea la propia causa (feed-back ingenuo). Es un efecto utilizado profusamente en el cine además de en el video-arte (El año pasado en Mariembad, y otras de triste memoria). La tercera consiste en la ruptura cafre de la causalidad. El efecto no tiene conexión con la causa. El ready-made y l’objectes trouvés son los ejemplos clásicos. Desgraciadamente estos mecanismos se han utilizado en los productos artísticos hasta la saciedad (¡y se sigue utilizando!)… hasta aburrir a las ovejas. En un segundo momento se pasa a los mecanismos de asociación de ideas no-causales. Privilegiadamente la metáfora y la metonimia. Estos dos mecanismos fueron, probablemente, el origen del pensamiento y conservan (por ejemplo en la poesía) todo su valor vinculados de imágenes. En el fondo remiten a la similitud y la contigüidad. Dos cosas similares o contiguas se evocan juntas. Alexander hace 50 años elaboró un ejemplo que lo expresa a la perfección. Si tomamos un melón, una naranja, una pelota de tenis y un balón de rugby, podemos relacionarlos como frutas o como utensilios deportivos, pero también por su forma. (Existen más relaciones, pero menos evidentes). Tres tipos de relaciones no-causales que nos llevan de la una a la otra. Además podemos mezclarlas desplazándonos de la una a la otra mediante una relación específica. Es como una forma de pensamiento elemental. La causalidad es una relación. Cualquier otra relación es buena para originar una secuencia. En segundo lugar el significante. En cuanto dejó de privilegiarse un determinado soporte (noble) para el arte todo el monte fue orégano. La cultura popular (que entonces no lo era) irrumpió en el arte con una ferocidad inusitada. ¡Se abrió la veda! Primero fue la fotografía y después el cine. Cuando estas primicias alcanzaron su estatus de arte (arte aparte, no lo olvidemos) –no sin denodados esfuerzos- irrumpieron los diseños comerciales publicitarios (Warhol 1964), los materiales industriales (Judd 1965) y los materiales pobres (Kounellis 1967) de la mano del pop, del minimal y del póvera. Pero la bomba fue la eclosión de las ideas puras, del lenguaje, del signo; contenido mental máximo, contenido material mínimo (MMmm): el arte conceptual (SolLewit 1967). La conjunción de los medios de comunicación de masas y el conceptual solo podía acabar en el video-arte (Nam-Jum-Paik 1963. La primera exposición en USA es de 1969). Y entonces se origina el arte dinámico. Solo es buena la idea que comunica y solo comunica la imagen en movimiento. Pero la tecnología provee de innumerables posibilidades. A los medios de comunicación de masas (TV, video-teléfono, DVD, Displays, ordenador, GMS, E-mail, Internet, periódicos) debemos añadir los medios de ocio (home-cinema, video-juegos, MP3, animación, realidad virtual, videoproyectores); los generados por la tecnología (Rayos X, GPS, Scanner, TAC, ecografía, holografía); la interactividad… y lo que venga. 5/ Otras características. El nuevo arte tiene peculiaridades específicas singularmente el compromiso. En su búsqueda de un lugar bajo el sol el arte se vuelve hacia la sociedad y se compromete con ella. Sea el género, la raza, el capitalismo, la ética o la religión, el arte adquiere un compromiso. También debemos hablar del espacio en el que se produce: el mundo globalizado. La globalización transforma el mecenazgo individual en corporativo convirtiendo al mundo del arte en un instrumento financiero o político. Por otra parte su enorme amplitud permite el establecimiento de espacios marginales y de nuevos espacios geográficos con la irrupción de artistas no occidentales. La historia del arte Occidental, (¡por supuesto!) es historia. Empieza un nuevo mundo. Finalmente debemos plantear el colapso del significado. En una cultura apabullante mente visual el significado es algo residual de la imagen. Los significados no se descubren sino que son impuestos por los que detentan el poder. El mundo que compartimos es el que se nos impone sin que podamos ver otra cosa que la superficie; amplificada, superdefinida, extática (Baudrillard). 6/ La propiedad. En una sociedad capitalista parece superfluo plantear la cuestión de la propiedad privada. Sin embargo, en el arte en la red, las dificultades se multiplican. No podemos perseguir a cada Pirata, y la solución más inteligente consiste en pensar en nuevas formas de propiedad intelectual. Los arquitectos poseen la propiedad intelectual de los edificios que erigen y sin embargo no conozco a ninguno que haya cobrado por cada foto o cada reproducción que de ellos se hace (¿Se imaginan lo que podrían haber cobrado los herederos de Gaudí?). Susan Buck-Morss aboga “por el uso libre y productivo del uso del ordenador. El acceso privado sirve al bien público; el ciberespacio es abierto por definición” “Las imágenes no son copias de arte y no reemplazan la experiencia artística” “Tanto en su forma original como en la que se haga de ellas, este valor requiere, como es justo, que reconozcamos a los (artistas u otros) que las han hecho, que merecen nuestro crédito (Esta palabra significa fe, confianza, aprobación, honor), no nuestro dinero” (“Estudios visuales e imaginación Global”). El apropiacionismo avala su discurso. 7/ El proyecto. e-motion art es un proyecto de arte visual en la red y por lo tanto preferentemente empaquetable en PDF, en el que tienen cabida todos los soportes, preferentemente innovadores y todas las formas de relacionar imágenes preferentemente acausales. Una obra de arte debe causar emoción, positiva o negativa, pero de ninguna manera neutra, y –puestos a escoger- preferentemente social. La imagen es nuestro campo y la imagen no participa de los pares de oposiciones: figurativa o abstracta (todas participan de una u otra forma de abstracción); alta o popular (la cultura popular se ha fundido con la elitista); objeto precioso o mercancía (para el consumo todo son mercancías); real o virtual (lo material y lo espiritual no tienen ya distancias: gana la imagen); original o apropiado (las imágenes son de todos). Dichos pares de oposiciones -que han servido de sustento a las modernidades (porque ha habido muchas)- no tienen ya sentido. Estamos en la sobremodernidad (Marc Auge). Hasta lo postmoderno se ha hecho antiguo. 8/ El nombre. Todo el arte al que nos vamos a encomendar es arte dinámico. En los orígenes, el cine recibió el nombre de Motion-picture (imagen en movimiento). Evidentemente por el camino perdió el “motion” y se quedo con el “picture” que describe negativamente su esencia (como nuestros teléfonos móviles que pierden el teléfono y se quedan en un extraño “móvil”). Pero no todo lo que se mueve es el arte que definimos. Existe un arte físicamente cinético que no nos concierne. De ahí la e- con la que queremos expresar la idea de arte enviable por e-mail. Y entonces se produce la irrupción de la emotion. Aunque no sepamos definir que es arte y que cosa no lo es, sabemos diferenciarlo. Arte es el que nos produce emoción. La polisemia del término nos encanta. Define perfectamente lo que queremos expresar. No se preocupen por el parecido con un proyecto de telefónica. Lo suyo es efímero y lo nuestro duradero 9/ Comercialización. Nuevas tecnologías requieren nuevas formas de comercialización. La de e-motion art, es la de pay per view, es decir alquiler de servicios. La web muestra todos los productos ordenados por: autores, soporte, lo último y el top 10, mediante pequeñas foto-reseñas que al clicarlas producen 30 segundos de secuencia. En caso de querer ver todo el video (le llamaremos vídeo) es necesario pagar. La suscripción pude ser para todos los vídeos, para los últimos, los de un soporte determinado o los de un autor. La suscripción da derecho a varias descargas. La forma de pago es por pay pal o tarjeta de crédito. Los precios serán bajos (a partir de un Euro). Bajo pedido se pueden vender copias personalizadas -en número no mayor de seis- (a instituciones, probablemente) al precio fijado por el autor. La web se manifestará básicamente en inglés con la posibilidad de ampliación a tres idiomas: Inglés, alemán y español. Empezará a funcionar en Octubre. Los productos irán iconizados con el logo de la galería, no se dispondrá ninguna protección especial contra los piratas. La duración estándar de los vídeos será de tres minutos… preferentemente. En la actualidad estamos abiertos a los proyectos de artistas de cualquier sesgo y nacionalidad. 10/ Producción. La galería dispone de una productora de videos: ob-art produccions, con especialistas en varias ramas de la imagen. Su misión es proporcionar los medios técnicos necesarios a los artistas que quieran introducirse en el nuevo medio. Previa selección de la idea, se realizará un story-board, y se seleccionaran los soportes adecuados. El director será el artista convenientemente asesorado por los técnicos de la productora. La propiedad intelectual corresponderá al autor que quedará ligado a la galería por un contrato de representación, para ese producto. Nos adentramos en un nuevo concepto de Galería La exposición presenta veinte video producciones con técnicas, soportes y desarrollos diferentes. Pretendemos haber dado un giro al concepto de video arte (o…no. El tiempo lo dirá). Entre los artistas muchos son viejos conocidos de la galería: Benitez, Aymar, Bussières, Arnal, Tocornal. Otros son nuevos: Merino, León, Berzotti, Olmedo. Con esta exposición cerramos la galería física y nos vamos al ciberespacio. Allí nos encontraremos: www.ob-art.com Gracias por todo. ¡Pasen y vean. La función va a empezar! Ob-art Octubre 2006




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