PIPILOTTI RIST ¡ANTES MUERTA QUE SENCILLA!

La videoinstalación es un campo con mucho por explorar. El vídeo se convierte en otra cosa cuando se sumerge en la videoinstalación. El vídeo es un arte de contenidos que cuando se integran en una instalación se convierte en vídeo instalación. La fórmulas son múltiples. En la memoria las sensacionales y complejísimas video instalaciones de Nathalie Djurberg y P. M. Tayou en la última Bienalle di Venezia.

La video instalación recupera para el vídeo la impronta escénica característica de todas las artes. No solo contenidos sino representación, presentación, interacción, performance. La videoinstalación convierte lo virtual en real; los contenidos en continentes; lo efímero en sólido. Pues bien. Si alguien maneja estos conceptos con soltura de maestro no es otra que Pipilotti Rist.

Es la flamante premio Joan Miró 2009. Elisabeth Charlotte Rist nació en 1962 en Grabs, Sankt Gallen, Suiza. Desde su infancia siempre ha sido llamada Pipilotti. El nombre hace referencia a la novela Pippi Calzaslargas de Astrid Lindgren. Rist estudió en el Instituto de Artes Aplicadas de Viena, hasta 1986. Posteriormente estudió video en la Escuela de Diseño (Schule für Gestaltung) en Basilea, Suiza. En 1997 su trabajo fue presentado en la Bienal de Venecia, donde fue premiado con el Premio 2000.Entre 1994 y 1998 fue miembro de la banda y grupo para performances Les Reines Prochaines. En 2002 fue invitada por el profesor Paul McCarthy para impartir clases en la Universidad de los Ángeles (UCLA).Pipilotti Rist vive actualmente con su compañero Balz Roth, con el que tiene un hijo, Himalaya. La exposición de la Miró hasta Octubre 2010 es un recorrido por las distintas maneras de integrar un vídeo en una videoinstalación (pero no sólo) lo que la convierte en especialmente didáctica para los videoartistas. Pero hay otro campo en el que la exposición destaca especialmente. Las obras han sido pensadas para ser exhibidas y con ello quiero decir que el espectador tiene un lugar especial en la obra. Las moquetas y los cojines integran a los espectadores en las obras de forma que es difícil determinar donde acaba la obra y empieza la expectación. En nuestro caso, verano en Barcelona, las interacción está particularmente lograda. El espectador pertenece al grupo de turistas trotaciudades, agotados, acalorados, y faltos de descanso que acoge la idea del yacer de forma entusiasta, hasta el punto que los veladores se las ven y se las desean para evitar que la posición de ver no se convierta en la posición de yacer. De todos modos creo que Rist estaría contenta con la voluptuosidad de los cuerpos abandonados en integración con su obra. “Lápida por RW” integra el vídeo en una lápida funeraria. El vídeo es lo vivo del muerto que, desaparecido e institucionalizado (lápida, recuerdo, otoño) sólo pervive en la imagen extrañamernte vívida. 19’

En la misma sala (¿por qué?) “Por qué te vas”. Un pequeño monitor sin carcaza y destripado sobre un tendedero de ropa en miniatura parece recordarnos la ausencia de intimidad mediática de nuestra vida expuesta como la ropa colgada a secar. “Roba estesa” como dicen con maestría los catalanes para indicar que hay público interesado. 33’’

“Sorbe mi océano” es una proyección sobre dos paredes en ángulo que definen el espacio de la expectación enmoquetado y encojinado. Potente música basada en Crhis Isaak y con duración de 10’. Integración del público en la videoinstalación..

“Tiempo libre” ,1’, es una original videoinstalación en la que las imágenes (en su mayoría palabras) se proyectan y reproyectan en lienzos a modo de pantallas traslúcidas. Ingeniosa metáfora de como las palabras se pierden en el espacio en este caso recreado por las imagenes de las palabras que se pierden en las sucesivas pantallas.

“Gravedad sé mi amiga” de 12’ es otra videoinstalación integradora de público que se proyecta sobre el techo y ofrece el suelo enmoquetado y encojinado como espacio de la expectación. “El móvil de Gina” de 5’ es un móvil inmóvil que se autoproyecta, aunque parte de dicha proyección se escapa del montaje autocontenido hasta la pared. Las imágenes -difíciles de apreciar- son de vulvas. Equilibrio (móvil, inmóvil), autocontención (autoproyección), contraste (naturaleza, manofactura), en el transfondo (que es lo que realmente se mueve) de la esencia femenina. “Lóbulo pulmonar” es la tercera gran videoinstalación integrativa de 10’y tres pantallas en vertical que definen el espacio enmoquetado y encojinado de la videoinstalación. Las imágenes remiten a su largometraje Pepperminta.

“Mujer de lluvia” de 3’ es un proyección sobre la pared de una cocina equipada con la parafernalia característica. La originalidad de proyectar sobre un decorado -cotidiano pero aséptico- dobla el número de imágenes expuestas y desvela un segundo contenido del contenido. Las imágenes de la mujer caída bajo la lluvia remiten a la fragilidad del ser humano frente a la naturaleza, naturaleza domeñada (fuego, agua, aire) en la cocina doméstica. El contenido resulta ser la pantalla que lejos de reflejar, desvela.

En “Bajo las estrellas” de 7’, la proyección se realiza sobre el suelo enmoquetado. Parece como si en este caso la autora reclama para sí el espacio que en videoinstalaciones anteriores había cedido al espectador. “Puedes pasar pero no puedes quedarte” parece decir.

“Doble luz” consiste en dos proyecciones de 3’ y 5’ sobre la escultura de Miró “Femme”. Aquí la pantalla de proyección es una obra de arte reconocida. Se acaba así la reflexión sobre contenido y soporte; proyección y reflexión. Lo que empieza como una proyección de imágenes sobre un reflector inanimado se convierte finalmente en un diálogo entre dos tipos de imágenes: las estáticas y las dinámicas. Diálogo entre dos tipos de arte. Las contradicciones del título de la exposición: “Partido amistoso - sentimientos electrónicos” cobran ahora sentido. Si de entrada los partidos no pueden ser amistosos (pues desaparece la lid) y los sentimientos no pueden ser electrónicos (pues son humanos), tampoco se deberían poder proyectar sobre el proyector. No se deberían poder enfrentar dos emisores de imágenes aunque unas sean estáticas y las otras dinámicas. No se debería pero se hace. Estamos instalados en la contradicción. En este caso videoinstalados.