» 23-12-2010

VÍDEO Y ANTROPOLOGÍA (V&C 5)

La primera forma de (proto)pensamiento es la manipulación en lo real mediante el sistema de prueba y error y conservación del resultado mediante la experiencia (la memoria social). No necesita abstracción pues manipula en lo real y almacena el resultado en el cerebro en impresiones (imágenes visuales, acústicas, táctiles etc). Este tipo de pensamiento, que compartimos con los animales, evoluciona en el homínido en el respeto a la sabiduría de los ancianos (almacenes vivos de experiencias) y en el recetario que suponen: las máximas de sabiduría: las suras y versículos los refranes, cuentos y leyendas míticas etc. almacenes históricos de experiencia y fundamento de la cultura en cuanto a su transmisibilidad transgeneracional. Es un sistema social de pensamiento pues todos los conocimientos pertenecen a todo el grupo. El individuo –como productor de pensamientos o comportamientos diferenciados- no existe. El cerebro crece en memoria y en cuanto el sistema de almacenamiento de imágenes se hace progresivamente más ágil, se inicia la manipulación en el cerebro de dichas imágenes. Es el primer pensamiento auténtico, si por ello entendemos el que captura la realidad la manipula en el cerebro y la devuelve a la realidad en forma de acción eficaz. No hay abstracción ni simbolización sino pura manipulación de imágenes. El repertorio de dicha manipulación debió ser necesariamente escueto dada la dificultad de manejar imágenes. Haciendo un paralelismo con la teoria matemática de conjuntos, debió evolucionar de la siguiente manera: elementos de un conjunto (designación), conjuntos (familia, tribu, plantas , animales), subconjuntos (parte de un conjunto: los niños, las mujeres etc)) , pertenencia e inclusión (pertenece a una famila, a un clan, a la tribu), Relación binara (hermanos, hombre-arma), producto cartesiano (cazadores: todos los pares de hombres y armas), clase de equivalencia (rubios: todos los miembros con la cualidad de cabello claro).  Aplicación (causalidad: de un antecedente se sigue necesariamente un consecuente), Biyección (necesariedad cruzada), cardinalidad (cantidad) y estructura o sistema (conjunto + relación). Todas estas categorías pueden darse en lo abstracto (y de hecho llevan el germen de la abstracción) pero lo importante es que tambien puedan darse en un sistema de pensamiento en imágenes . De especial importancia resulta la clase de equivalencia, que supone la existencia de una cualidad común y que empuja hacia la abstracción, pues cuando hemos separado en un conjunto a todos los que tienen una cualidad determinada, nada falta para que incluyamos a otro nuevo elemento que posea esa cualidad, en la clase de los que la poseen (la clase de equivalencia de los que pertenecen al conjunto de los que tienen el pelo rojo son los pelirrojos). En una palabra la adjetivación. Primer grado de abstracción, pues de lo real se extrae una cualidad que no se corresponde con una realidad física (es decir que no tiene soporte físico) sino con una cualidad. También cargada de connotaciones está la causalidad ,mediante la que si a un acontecimiento le corresponde siempre otro que le sucede, el primero es causa del segundo (el fuego quema). El suceso antecedente evoca en la mente el suceso consecuente. Es una relación entre la percepción en lo real y una imagen mental distinta de la anterior. La inversión de la causa unida a la experiencia de múltiples casos producirá la inducción. Este tipo de pensamiento depositado en el mito y en el consejo de ancianos, adjetivado en el Clan, estructurado en las relaciones de parentesco, animista y con culto a los muertos es el pensamiento salvaje.  Y sin entrar en mas detalles denotar la aparición de un lógica en imágenes en nada diferente a la que posteriormente apadrinará el pensamiento abstracto.   El pensamiento  Una vez obtenida la universalización de objetos: la indeterminación y el segundo grado: la adjetivación, la segunda parte : la manipulación mental no fue problema. En primer lugar el pensamiento en imágenes había preparado los mecanismos lógicos: Relación, aplicación, causalidad, clase de equivalencia, sistema, estructura etc. En segundo lugar el lenguaje aportó la metáfora y la metonimia para ensanchar el campo de lo abstraíble. En tercer lugar una incipiente escritura jeroglífica (o ideográfica) -probablemente sobre arena- ayudó a nuevas simbolizaciones. Al igual que cuando surge un nuevo soporte fonográfico lo primero es volcar nuestras antiguas grabaciones en el nuevo sistema, también así se paso del soporte imagen al soporte símbolo,  con la inestimable ayuda de la escritura jeroglífica, y también como en el caso de los discos de vinilo, el sistema antiguo no fue desechado sino que subsistió con aplicaciones específicas y listo para ser utilizado, cuando el nuevo sistema se estropeara: situaciones límites de dolor, temor, enfermedad y alucinaciones en general. Insistiremos sobre este fenómeno de evolución por adición pero retengamos, de momento, que los tres mecanismos de pensamiento: real (prueba y error y experiencia), imaginario (lógica de imágenes) y simbólico (pensamiento abstracto) coexistirán en el cerebro humano con cometidos específicos y con capacidad de tomar las riendas en condiciones excepcionales.  El sistema evoluciona hasta el siglo V <0 en que se produce una nueva revolución: el clasicismo griego.  Cuando se produjo la catástrofe racional/abstracta hubo ciertas manifestaciones cerebrales que no dieron el paso a la abstracción y se quedaron en el mundo de las imágenes. Podríamos considerar que eran formas de captar la realidad mediante el sistema real/experiencia y el pensamiento en imágenes. Eran formas de pensamiento imperfectas (por poco desarrolladas. En su momento fueron punteras) que no pudieron competir con el formidable desarrollo de la razón y se quedaron al otro lado de la cesura; inexplicables por tanto, para ella.   Para la omnipotencia de las ideas no existe diferencia entre poseer la cosa o poseer su representación. Es una forma de captar la realidad. Por lo tanto si posees la representación posees la cosa. A partir de este pensamiento mágico se desarrolla la magia del cazador, consistente en representar las imágenes de las piezas que quiere cobrar. Poseer la imagen es cazar; la imagen mental es intercambiable con la imagen pictórica. Es un proceso metonímico en el que la parte (la imagen) se toma por el todo y metafórico en que la imagen es equivalente a la realidad. El arte pictórico salvaje enuncia una relacion entre la imagen y la realidad que puede ser de evocación, invocación etc pero que nunca es simplemente de representación o imitación. No hay aquí placer sino manipulación de la realidad. El modelo reducido es más manipulable, tiene menos poder, es mas asimilable. Levi Strauss lo explicó perfectamente en “El pensamiento salvaje”. Por otra parte estas representaciones suponen una forma de abstraccion diferente a la mental, es la abstracción realizada en lo real. Un bisonte pictórico representa a todos los bisontes y un caballo plasmado, a todos los caballos. Una representación (un dibujo) puede representar a toda una clase de objetos si prescinde de los particularismos y se centra en las similitudes. Mas simple, mas general, con el límite de la comprensibilidad (debe ser explicativo). Antes de que existieran los conceptos lingüísticos adecuados las imágenes abstraían la naturaleza. No olvidemos que la escritura jeroglífica y los ideogramas chinos son un tránsito de la imagen a la palabra. La imagen concreta significa el concepto abstracto. Esa abstracción entronca con la tradición de figuras geométricas. Cuando la simplificación se lleva al límite, ya no es posible reconocer lo representado, pero la representación esconde en su interior el origen del que parte y se convierte en un código para iniciados, en un lenguaje. Las figuras geométricas son la marca del hombre, pues no existen en la naturaleza (por lo menos con el grado de abstracción suficiente) aunque se originan en ella.    El arte es una forma de captar la realidad, pero no la realidad concreta y determinada sino la abstracta e indeterminada. En el pensamiento salvaje una imagen mental representa a una imagen real. No hay abstracción posible. Entonces se produce una inversión: dado que en lo mental no es posible la abstracción (por falta de mecanismos mentales adecuados),  realicémosla en una imagen real pero artificial. Estamos en una manipulación de lo real (la imagen artística pertenece al mundo real) producida artificialmente y que es abstracta (simbólica) en su intención aunque concreta (imagen) en su apariencia. El bisonte real y determinado que queremos cazar, tiene un correlato cerebral en la imagen mental que tenemos del bisonte (imagen fotográfica que no podemos indeterminar porque no tenemos el mecanismo simbólico adecuado). Entonces procedemos a plasmar una imagen simplificada y reducida de ese bisonte sobre una pared (dibujar es simplificar decía Klee). Esta imagen se puede identificar con cualquier bisonte,  por lo tanto es un bisonte indeterminado o la imagen abstracta del género bisonte.    Evidentemente no era el mejor camino para alcanzar la abstracción y en cuanto empezó  el pensamiento simbólico fue arrinconado como un intento fallido de alcanzarla , como una forma imperfecta de conocimiento. Como en otros casos eso no supuso su desaparición (la chatarra evolutiva siempre tiene futuro) sino que ahí quedó con una carga oculta de abstracción que en todos los casos ha terminado por imponerse: pintura abstracta, iconogramas, caricatura, instalaciones, happenings, musica atonal, ballet contemporáneo etc. Como antes expusimos cuando la razón trata de comprender todas estas formas evolucionadas de arte su pregunta es –situándose en este lado de la fractura- ¿Qué significa? Y evidentemente la respuesta es ¡nada! No remite a ningún significado ¡puesto que ella misma es un significado! En arte la forma es el contenido. El significante es el significado. Existe una comunión sin fisuras entre ambos términos. Es lo mismo que decir que el arte no es simbólico. Para ser exactos, no era simbólico. A este lado de la fractura es reinterpretado como simbólico, reinventado como simbólico.  Pues el idilio de la indivisibilidad era imposible. En cuanto la razón se apodera del mundo, el arte es explicado –a la manera que explicaba el pensamienbto salvaje- en términos de forma y contenido. Y –ante la imposibilidad de lograrlo- le inventa contenidos simbólicos: la belleza, la armonia, . Ya nunca percibiremos el arte como una forma que no remite sino a otras formas, a su propia historia, que se relaciona por contigüidad o similitud, cuya belleza es la ausencia de desgarro interior, su monolitismo. La forma imaginaria del arte y la simbólica, se confundirán en el conglomerado del arte actual.   El proceso de abstracción que conduce al pensamiento simbólico pasa por lo estadios siguientes: 1.Manipulación en lo real de lo real (de la naturaleza, fuera del cerebro): prueba y error o al éxito por la práctica, almacenamiento de los resultados en imágenes mentales solo utilizables cuando se repiten las mismas circunstancias. Flexibilidad: cero. Durante los primeros años de su vida es el único método utilizado por los niños. Desgraciadamente los ordenadores han relanzado este sistema de pensamiento alargando este tipo de comportamiento hasta edades avanzadas. 2.Manipulación en lo mental de imágenes: Permite una lógica incipiente pero correcta y una “como abstracción” utiliza gran cantidad de energia por la complejidad de las imágenes. Tiene la flexibilidad que le da la similitud de imágenes. Es el pensamiento salvaje, mítico, que evoluciona hacia la abstracción mediante la utilización de la metáfora y la metonimia (contigüidad y similitud). Levemente desarrollado en los animales (el perro de Paulov) 3.Manipulación en lo real de imágenes artificiales simplificadas: Es el arte. Requiere imágenes reales (acústicas, táctiles, visuales, gustativas, etc) tiene los mismos problemas que el anterior pero con una abstracción mas desarrollada en lo real. Flexibilidad baja y condicionada a la posibilidad de las imágenes reales manipuladas. Exclusivo de los hombres. 4.Manipulación en lo mental de abstracciones o símbolos, correlatos de la naturaleza que posteriormente volverán a la naturaleza para hacer la acción eficaz. Es el pensamiento abstracto. Mayor flexibilidad, aunque sin determinar.  Exclusivo de los hombres Por último una disgresión inquietante. La historia de nuestro pensamiento es la historia de las posibilidades físicas de nuestro cerebro. Andamos como nos lo permite la estructura de nuestras piernas y pensamos de acuerdo con la estructura de nuestro cerebro. En la actualidad hemos puesto en duda la causalidad, el análisis, la certeza, la homogeneidad, el discurso científico, la racionalidad. ¿Está nuestro cerebro preparado para ser probabilístico, paradojal, sintético, acausal, irracional? o deberemos considerarlo nuestro enemigo de ahora en adelante. ¿Podemos escapar a la metafísica, olvidar el ser y adentrarnos en el devenir, como base de nuestro pensamiento? Los gritos de alerta de Sokal y Brikman pudieran ser los cantos de sirena de un discurso científico que llega a su fin. Si nuestro cerebro no tiene aptitudes para seguir el ritmo nos encontraremos con dos saberes separados, disjuntos y uno de ellos impracticable, a penas escrutado, definido por contraste. Quizás el problema de nuestra época sea éste. Y vídeo Las imágenes son el substrato de un pensamiento que se sitúa en la genealogía del pensamiento simbólico-racional, pero al que éste no releva. El pensamiento en imágenes sigue en nuestro cerebro coadyuvando a los procesos mentales actuales. Como consecuencia el arte es una forma de conocimiento que utiliza las imágenes como herramienta de trabajo. El arte obtiene una abstracción formal (en el campo de lo real) en todo parecida a la abstracción linguística. Soñamos con imágenes. Nuestro inconsciente se estructura como un lenguaje (Lacan) pero se representa en imágenes. De hecho ese “estructurarse como un lenguaje” no es más que el pensamiento en imágenes que hemos descrito. El cine es un mensaje de imágenes estructurado como un lenguaje. Su modelo es la literatura y el teatro: planteamiento, nudo y desenlace con un alto grado de convencionalismos: Plano, contraplano; distintos planos jerárquicos; conservación de la dirección; continuidad del texto, etc. Participa de los grandes relatos que la postmodernidad lyotardiana abolirá. Las imágenes cinematográficas remiten a un significado, pero también pueden conformarse con la pura belleza de las imágenes. Lo resumimos diciendo que “tiene buena fotografía”. La posterior evolución del cine -en respuesta a la TV- hacia los efectos especiales supondrá una mayor formalización en cuanto que los efectos especiales “creíbles” substituyen el significado-relato para constituir el relato-acción. El relato se convierte en un subterfugio, aunque no desaparece. De donde si desaparece (o nunca estuvo) es del vídeo. El vídeo no cuenta historias tipo literarias (planteamiento nudo y desenlace). En sus orígenes las dos características técnicas diferenciales: no se puede montar por lo que su carga de verdad es altísima (lo que ves es lo que ocurrió) y su gran profundidad de campo (resultado del modo entrelazado de grabación y proyección de imágenes) que desjerarquiza los distintos motivos que salen en la pantalla dando la misma importancia a los detalles que al motivo principal (“Blow up”, era vídeo “avant la lettre”); pero también su popularización: todos somos cineastas, todos podemos ser artistas y su simplicidad. El artista puede controlar y ejecutar todos los pasos de la producción. El vídeo es desde su inicio una obra de autor único. Los primeros vídeos (tras las manipulaciones imaginarias de Jum o Vostel, por cierto, marcadamente formalistas) nos muestran el artista y la cotidianidad (Neuman, Oppenheimer). Marcará toda una época del vídeo: duración excesiva (la totalidad de la cinta); el artista como objeto, lindando con el body-art; cotidianidad; marcadamente figurativas en la forma y rompedoras en el contenido. No hay guión. No se “relata” nada. Pura documentación de la cotidianidad. Se prescinde de los convencionalismos cinematográficos. Podríamos conceptuar el vídeo como un pensamiento en imágenes realizado en lo real, es decir, fuera del cerebro. Su misión es la misma que la del pensamiento: comprender la realidad, ordenarla, captarla. El vídeo como fragmento de la realidad en vías a su comprensión. Una forma de pensamiento a-racional y á-logo. Sin razón y sin palabra. Imágenes que reflejan la realidad y la ordenan, la clasifican. Una colección de imágenes con sentido. ob-art Diciembre 2010




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