| » 21-07-2026 |
El fascismo se adueña del mundo. USA tiene un presidente cuyas credenciales son: ser empresario (es decir capitalista militante), haber patrocinado un golpe de estado en su país tras perder las elecciones, cuyos resultados puso en duda (¡y eso que era él el presidente!), ser amigo de fiestas de un pederasta reconocido mundialmente, ser autócrata: dirigiendo una nación como si se tratara de una tienda: a golpe de orden ejecutiva y con los parámetros de la competencia ventajista (guerra, aranceles, racismo, xenofobia, homofobia, machismo… cuando no abuso de género), partidario de la política de la fuerza lo que le permite invadir y adquirir los estados cuyos rendimientos anhela, fetichista millonario hasta llegar a la adoración del oro (incluso en el cabello), mentiroso compulsivo e incoherente (inestable), corrupto manejando la Bolsa de valores a golpe de declaraciones políticas, nepótico situando a sus familiares y amigos en los puestos claves de la administración, megalómano construyendo lo mayor y lo “mejor” a su estúpido capricho, cuya función ejecutiva consiste -básicamente- en arreglar los desastres que él mismo organiza, etc. Cada evento electoral mundial supone la caída de un país en manos del fascismo y hablamos de los países supuestamente democráticos, pues que los países de los antiguos bloques comunistas (Rusia, China, Hungría, Polonia) sean fascistas, no supone ningún cambio cualitativo. En sudamérica los resultados se suceden (Argentina, Perú, Colombia…). La CE es abiertamente fascista como ha demostrado en sus actuaciones ante la invasión de Ucrania por Rusia y el genocidio de los palestinos por los judío en Israel, o en su manera de acatar las órdenes de USA. España es -a través de sus comunidades autónomas- fascista en un 50%, tras la alianza de la ultraderecha con aquel antiguo partido de “centro” hoy fascista hasta la médula, y fascistas son los métodos que están esgrimiendo para acceder al gobierno central.
Es probable que los más jóvenes -hastiados de un sistema político que los becariza, los relega a trabajos de explotación, los excluye del acceso a la vivienda, los asa a impuestos mientras desmantela el Estado del bienestar, se carga el planeta y lo esquilma- no vean la diferencia que hay entre una mierdo-democracia y el fascismo, como los UKnos no entendieron lo que significaba el Brexit o los USAnos no comprenden lo que significa Trump. Un voto que no se ejerce es como una vivienda que no se usa: acabará ocupado por el insaciable fascismo. El fascismo es la dominación del más fuerte pero -a diferencia de la democracia (que persigue la misma dominación, pero conserva ciertas formas), negando cualquier vía de participación democrática empezando por el voto y acabando con los derechos humanos básicos (opinión, reunión, intimidad, educación, dignidad… y por supuesto: libertad e igualdad). A la voz de ¡todos son iguales! volvemos la espalda a la gestión de la cosa común sin reparar que si no los vigilamos nos devorarán. No hay gran diferencia entre facciones (los políticos son insaciables sean de la orientación que sean) pero esa diferencia es absolutamente imprescindible: ¡Un poco de democracia es mucho! Comprendo que nadie quiera defender a los dominadores… de la amenaza de otra dominación, pero -como dijo Franco en aquel delirante discurso en el que ensalzaba la labor del fascismo en beneficio de España- “¡Estábamos al borde del abismo y hemos dado un paso al frente!”. No se trata de elegir una u otra opción: se trata de sobrevivir y en el fascismo eso no es posible.
¿Por qué los fascistas no os hablan del futuro centrándose siempre en el presente? Os dicen a quién hay que derribar pero no os dicen cómo mejorará vuestra vida ni que medidas van a tomar. Un político es su programa, y aquí hace años que nadie habla del futuro. Con enunciar lo que se debe quitar del presente basta. El actual éxito económico de España (dicen los expertos europeos) se basa en el turismo, la conversión a energías verdes y la aceptación de la inmigración como solución al problema de las pensiones y de la seguridad social. No les estamos haciendo un favor: nos lo hacen ellos a nosotros. Son los inmigrantes los que permiten que nos jubilemos, sin ellos la única solución es seguir trabajando toda la vida. Con el fascismo en el poder decaerá el turismo porque decaerá la libertad de costumbres, la seguridad y aumentará la picaresca. Las grandes multinacionales volverán a dominar el mundo de la energía con el petróleo y la energía nuclear y volveremos a esa cuenta de más de cien mil millones al año que nos costaba el petróleo, todo para que los poderes fácticos (gasísticas, petroleras, eléctricas) puedan seguir esquilmándonos. No defenderé a la pandilla de corruptos que nos gobiernan (y al decir corruptos me refiero a los que roban y a los que -sabiéndolo los encubren-, es decir… a todos. Pero con algo habrá que comparar cuando los fachas nos gobiernen, y lo que hay ahora es eso: una economía que envidian todos los europeos. Con Franco conseguimos ser el culo del mundo., ¿Es eso lo que queréis?
Las cosas no están bien pero no es un problema de España o del gobierno de España, es un problema mundial y se llama: “la irresistible ascensión del fascismo”. Desde mucho puntos de vista las cosas son una mierda y para los jóvenes… más. La pregunta es ¿lo arreglarán los fascistas? ¿Seguro? de momento no han propuesto nada que no sea desmontar lo existente: las libertades, la igualdad. Algo si han propuesto: bajar los impuestos pero no han dicho cómo, ni a quién. ¿Cómo se va a gestionar la robotización que pondrá en la calle a la totalidad de los trabajadores industriales? ¿Y el imparable ascenso del fascismo de las redes sociales que culminará en ese oráculo que pretende ser la IA? La política (el sistema de partidos políticos) es un fracaso ¿será la solución suprimirlos como hizo Franco: el partido único: la Falange y el sindicato único? ¿Consistirá la libertad de prensa en poder decidir entre el “Marca” y el “As” (o como quiera que se llamen ahora las cabeceras de la prensa deportiva)? ¿Volverá la Iglesia católica a formar parte de aquel nacional-catolicismo gubernamental que se adueñó de ingentes cantidades de inmuebles de España, corrompió a decenas de miles de niños, se adueñó de la educación convertida en doctrina eclesial, traficó con bebés, y pidió el voto desde el púlpito ingiriendo en las labores del gobierno y en la sociedad civil (aborto, eutanasia, divorcio, matrimonio amplio, costumbres, etc.). Y que llevaba a Franco bajo palio porque ¡era la hostia! No se que os han contado pero conozco la vergüenza de salir a Europa y que te compadezcan. Por africano subdesarrollado (“¡Africa empieza en los pirineos!” y por súbdito de una dictadura militar, por lo demás sangrienta. La dictadura lo permea todo: los padres, los maestros, los curas, los funcionarios, todos son dictadores. ¡Una gozada!
Y soltada toda la mierda me propongo exponer que otro mundo es posible y que entregarse en los brazos del fascismo (como en los del comunismo de Estado) no es solución. La política, la economía, la educación, el aprendizaje, las relaciones sociales (¡el amor!), el deporta (¡atentos argentinos!), todo eso se puede enfocar de otra manera, se puede mejorar sensiblemente. No estamos “perdidos, sin rumbo”… (“y en el lodo” decía el bolero) sino que hay salida, pero hay que trabajársela. Si eres de los que piensa que tienes derecho a todo por el simple hecho de haber nacido estas líneas no son para ti. Necesitamos gente que quiera cambiar las cosas y no dude en arremangarse para ello. Lo que quiero exponeros es que esto (¡y todo!) tiene solución pero nadie nos resolverá el problema. El muro de Berlín no cayó hasta que la sociedad no estuvo madura para ello, Pero hay que haberlo madurado, hay que estar preparado para el futuro, no vaya a ser que nos pille fuera de juego.
El desgarrado. Julio 2026.