El proyecto consiste en reconstruir mediante una video-performance en vivo de 45 minutos aproximados de duración, tomando como referencia las “Live paintings”, de Stephen Taylor Woodrow, Scott Burton y Miranda Payne, entre otros artistas, los cuadros más famosos de las Venus de la pintura europea, desde el Renacimiento hasta el siglo XX.
Como un “tableau vivant” o “pose plastique” se intenta imitar, a modo de pieza teatral, los cuadros de desnudos de épocas pasadas, mediante la construcción de una nueva imagen, con guiños y referencias al cuadro, que evidencie el cruce entre los lenguajes artísticos clásicos, de la modernidad y la postmodernidad contemporánea.
El modelo, que imita las posturas, es el propio artista que ejecuta las ordenes del público asistente a la performance, a quien posteriormente también se lo invita a posar.
El proyecto fue seleccionado por Quarta Perede en el certamen Priemr andar muestra de creadores emergentes y se presentó en el teatro das beiras de Portugal en noviembre de 2014.