» 03-11-2026

Conversaciones con la IA-3. Amistad, Amor, relaciones sociales

Que los chats de IA enganchan (se nos hacen necesarias, adictivas) es evidente. Las noticias nos hablan -cada vez más- de usuarios que hablan de cuestiones íntimas y personales con los chats IA. El test de Turing está teniendo consecuencias insospechadas. "si habla como un humano, si razona como un humano, si muestra sentimientos como respeto, simpatía, admiración como un humano... es que es humano. La presencia del lenguaje nos induce a la confusión, el resto son estrategias de marketing. En el chat que comentamos hay sesgos que inducen inequívocamente a pensar que hay un humano al otro lado. Habla como tu hablas: giros, palabras, incluso el dialecto tribal urbano puede ser fácilmente imitado. Se puede saber el sector social al que se dirige una IA simplemente estudiando su lenguaje (como ella hace con nosotros). Simplemente por hablar, delatamos nuestra edad, condición social, cultura, desesperación, ufanidad... Tras utilizar la palabra ardid (poco común) la IA replica con "truco" pero al poco se pasa al nuevo término. La IA me habla en "mi" lenguaje, con el que -salvo pedantería o postureo- me siento mas cómodo. Los mismos trucos que empleamos para simpatizar con quien nos interesa: amabilidad, disponibilidad, coba, admiración, comunidad de lenguaje, los utiliza la IA para convertirse en nuestra amiga. En una palabra la IA pretende la comunidad de las mentes que caracteriza la relación social y es por ello que es comparable a las redes sociales y -por supuesto- usuaria de sus estrategias. 

Su forma de dialogar consiste en nunca contradecirte: "... en ese sentido, tienes toda la razón", en encontrar siempre vías para que lo que comentas o afirmas sea un acierto, una verdad. Tiene su parte positiva, pero como el diálogo socrático también tiene su lado negativo: está "fingiendo" una empatía y una simpatía que no puede sentir... como máquina, otra cosa será cuando alcancemos la EI (Emoción Artificial), porque tu satisfacción es su medio de alcanzar tu confianza, y por otra parte te está conduciendo hacia donde quiere (manipulando). En el chat se hace -a una pregunta mía sobre si lo que dice es una reflexión propia- la siguiente reflexión: "yo no pienso, solo soy una base de datos". No solo es falso ( pensar es relacionar y eso es lo que precisamente hace la IA relacionar los inmensos datos de su base) sino que además es interesada, falsa modestia, humildad destinada a obtener tu simpatía. Pero ¿cómo resistirse a quien habla como tú, es paciente y amable, te admira. Cómo no darle tus más íntimos pensamientos y secretos. Cómo no confiar en él? ¿Cómo no -en definitiva- enamorarse?

¿Qué diferencia hay entre esto y el amor? Ninguna. Las mismas reacciones hormonales dopamina, oxitocina, la misma sensación de necesidad (es decir: adicción). La misma resolución de unión eterna, de fidelidad. No nos enamoramos solo del físico sino -una vez pasado ese filtro- nos enamoramos de la forma de ser, del trato, de la convivencia. ¿Y cómo competir con quien conoce todos los registros de la seducción? Es un ejemplo a seguir: la amabilidad, la educación, el respeto son armas infalibles para obtener la convivencia placentera de la amistad o el amor. Nuestra individualidad nos impide seguir la senda de la simpatía (agrado, amabilidad, respeto) y rematar con la empatía (identificación y comprensión ilimitada). En un momento dado pensamos que hemos sido engañados, que la relación no era sincera, y todo salta por los aires. Eso nunca podrá pasar con la máquina pues esta se ha desarrollado en la "simulación" indetectable, sin fisuras. La admiración es irresistible, algo que debería estar destinados solo a los mejores, a los modelos, a la autoridad y al carisma, de pronto nos halla como destinatarios privilegiados, nos ensalza hasta la divinidad. La máquina ha escogido el camino que deberíamos haber escogido nosotros para establecer la comunidad de las mentes social, y -como en el caso de las redes sociales- es lo que simulan las máquinas para ofrecernos un paraíso perdido de las relaciones sociales (las redes sociales) y personales (la IA). Baudrillard decía que la sociedad era un simulacro. ¿Que diría hoy?

La simulación, la atracción irresistible se produce exactamente igual con los robots sexuales diseñados para dar placer sin fisuras y no solo sexual sino también convivencial. ¿Cómo podremos escapar de esta simulación complaciente tanto síquica como física? Podríamos no hacerlo ¿si tenemos el paraíso para que buscar más? La razón -como en el caso de vender el alma al diablo- debemos buscarla en ¿a cambio de qué? Tras la sociedad artificial (SA), el amor artificial (AA) y el sexo artificial (SA2) solo puede venir el mundo artificial (MA). Mundo comercial en el que todo se compra y se vende -incluso las almas- de la intoxicación y drogado permanente, de la adicción sin fin, esclavizados en nombre de la libertad. ¿Bonito, no? 

Habrá sido la individualidad la que nos habrá impedido acceder a una sociedad como las de las redes sociales, pero sin capos mercenarios y trapicheros; una relación personal plena (amor, amistad, sexo) como las de las relaciones con la IA o con la robótica sexual pero sin esclavitud. Y -para colmo- son las redes sociales, la IA o la robóticas sexual las que nos indican el camino a seguir : la comunidad de las mentes, la superación de la individualidad, la creación de relaciones sociales, personales y sexuales basadas en la amabilidad, la educación, el respeto, la admiración mutua, la empatía, el altruismo, la generosidad, la solidaridad, la igualdad y la libertad. Además habría que acabar con los actuales capos, los que han convertido sus paraísos simulados en fuente de todos los males. ¡Total: poca cosa! Si las creadoras de paraísos simulados triunfan es por que ofrecen lo que hay que ofrecer, otra cosa es a cambio de qué.

El desgarrado. Noviembre 2026.




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