» 24-08-2026

El fascismo que viene 11. Visto y oído74: “JFK: caso revisado”, y “Aniversario”

Veo el documental que Oliver Stone hace sobre la muerte de JFK en Prime: “JFK caso revisado” (2021) Lo presentó como colofón a la película “JFK: caso abierto”  que analizó el caso en 1991. Nuevos datos lo impulsaron a hacer esta entrega que presenta una teoría acabada sobre la muerte de JFK. JFK fue asesinado por su propio sistema: la CIA, el FBI y en definitiva una ultraderecha que ya apuntaba maneras y en la que estuvieron implicados Allen Dulles (subdirector de la CIA) y Lindon B. Johnson: su predecesor en el cargo. El asunto:  desavenencias profundas sobre asuntos internacionales. Podríamos decir que la CIA formaba un gobierno dentro del gobierno (al que no informaba) y que regía a su antojo los asuntos internacionales: atentados contra De Gaulle y Lumumba (Congo). Turbio manejo de los asuntos cubanos (como la -previstamente fallida- invasión de Bahía de Cochinos) y sobre todo la escalada en la guerra de Vietnam que JFK pretendía parar en seco, incluso asumiendo una derrota. El acercamiento a la URSS (con la que incluso se planteó compartir la conquista del espacio), también estaba en la agenda del presidente. La escalada en la guerra de Vietnam fue inmediatamente reanudada (y aumentada) en cuanto el vicepresidente Johnson asumió el poder.  

Sorprende la monumental chapuza que se hizo con testigos y pruebas (la bala mágica, el cerebro reconstruido, la manipulación de toda clase de pruebas, el arma homicida, la negación de la conspiración, la hipótesis de un solo tirador, el cabeza de turco (Oswald) que perteneció a la CIA, la calidad de informante del FBI del asesino de Oswald, e incluso la similitud del plan con los dos posibles atentados previstos desde tres meses antes) que demuestran que todos los resortes del poder estaban en manos de los asesinos. Pero lo interesante -para los que no nos excitamos con las tramas policiacas- es el modelo de poder en la sombra (de la democracia) que ejerce la ultraderecha como modelo de un posible triunfo en el mundo. La amenaza ahora no es el poder en la sombra sino a la luz. No diré que “a las claras” porque no es su estilo, pero sí,  sin necesidad de esconderse.  

De aquellos polvos vienen estos lodos (Trump) con la única diferencia de la abierta intervención de los millonarios (los capos del capital) en la toma del poder, una vez se hace evidente que son ellos los que movían los hilos en la sombra. El desparpajo de Trump es la diferencia. Entonces preferían la clandestinidad (amparada por la CIA y el FBI), ahora la cosa se hace abiertamente, sobre todo, el claro objetivo del enriquecimiento de los mandamases (los millonarios empresarios convertidos en gestores políticos) y el tratamiento del Estado como si de una empresa se tratara: ¡todo por el beneficio! Trump quiere Canadá y Groenlandia como acceso directo al Ártico y a sus -hasta ahora- preservadas reservas naturales. “Perrea” (jode como si fuera un juego, un bailecito) con Venezuela por su petróleo. Aspira a anexionarse Cuba (aunque sin prisas dada la penuria) porque se lo debe a sus votantes caribeños exiliados (compra-venta de votos). Interviene en la guerra de Ucrania a cambio de recursos escasos en USA como tierras raras y en la de Gaza a cambio de inversiones inmobiliarias (el resort: la “riviera de Gaza”). Juega con la bolsa -mediante anuncios de guerra/paz- para hacer operaciones de bolsa que involucran información privilegiada. Manda como mediadores en las conversaciones de guerra/paz a empresarios exclusivamente interesados en su beneficio. Por supuesto, incumple todas sus promesas electorales: desde hacer de USA la primera, a no intervenir en guerras. Y -como era de esperar- arremete contra las mujeres, los altersexuales, los colonizados (inmigrantes) y cualquier tipo de Estado del bienestar (sanidad inexistente, educación mediante endeudamiento de por vida, pensiones privadas). Incumple cualquier tratado internacional aplicando la ley del matón, del abusador, del más y mejor armado. Armas con las que trafica a nivel mundial en cuanto pierden su condición de “first class”. 

Es la nueva cara de la ultraderecha. No son políticos: ocupan sus puestos para enriquecerse y alcanzar el máximo poder. Y para ejercer su presunta ideología “contra”: mujeres, altersexuales, colonizados, progresistas, científicos no negacionistas (de la evolución, del cambio climático, de las ocurrencias en vez de la experimentación), liberales (defensores de los derechos, de las libertades, de la diversidad). Porque “el que no está conmigo está contra mí”. Veo en Prime (¡cómo no!) “Aniversario” una pieza de política ficción visto desde el prisma de una familia, ligeramente progresista (¡tampoco una barbaridad!) pero que abarcan diversos aspectos de la sociedad: pequeño negocio de restauración, docencia, profesiones liberales, arte /escénico, literatura), investigación científica) en la que surge la manzana podrida del, oportunismo filofascista. La utopía del cambio alcanza en cinco años el estado de dictadura y acaba con los cuatro hijos de la familia. Curiosamente el guión parece redimir a la causante del desaguisado en un a modo de arrepentimiento de lo causado. Quizás para evitar represalias si la ficción se cumple. O quizás para indicar que ciertos experimentos se deben hacer con gaseosa. En cualquier caso -lejos del enfoque político- se centra en el efecto sociológico en una familia arquetípica. Ni bien ni mal, pero indicativa de que el tema empieza a llegar a las pantallas. Por cierto es la más joven la que inicia la reacción a la que los padres se pliegan.

La ultraderecha no es nueva. Ya estaba aquí en el año 1963 cuando mató a Kennedy -a quien por cierto, se reivindica como un político ejemplar… fuera de la cama- (enfoque mayoritario e intersado en todos estos años que han seguido a su muerte) que hizo el amor en vez de la guerra. También estaba aquí en los primeros años cuarenta, con aquel cuarteto que conmovió al mundo: Hitler, Mussolini, Franco y Hirohito. Pero su historia empieza con la humanidad. Todos somos fascistas en potencia. La civilización consiste precisamente en reprimir esa vena autoritaria, violenta, irracional, pragmatista, individualista, etc. Deberíamos no perder de vista que una mañana nos podemos levantar y sentirnos fascistas, pensar que todo se arreglaría fácilmente deshaciéndonos de los que se oponen a nuestra voluntad, pensando que ya basta de contemplaciones y lo que hace falta es depredar al más puro estilo animal. Por eso, porque el enemigo anida en nosotros, debemos estar preparados. Porque ya están aquí. Amén.

El desgarrado Agosto 2026.




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