| » 07-11-2026 |
¿Es posible encontrar explicación a lo que ha ocurrido en USA? Obviamente estoy hablando desde el punto de vista... que ha pasado algo especial, algo que cambia la marcha de la política. Empecemos por las características de ese cambio: Jóvenes, poco bipartidistas (incluso socialistas), priorizando los problemas inmediatos, anti-guerra (centrados en los problemas internos), enraizados en una cultura de internet y las redes sociales que les identifica, multirraciales, multiideologícos y multirreligiosos, equigénero. Si sumamos todas estas características deberíamos coincidir en que se aparten de la política tradicional, tanto como para decidir que la superan.
Lo de jóvenes es el punto de partida. Los nuevos demócratas que han irrumpido en el panorama "USAno" se han saltado una generación: la de sus padres. La política tradicional es una meritocracia. La carrera política -como la funcionarial o la militar- se sustenta en una férrea jerarquía en la que se asciende fundamentalmente por méritos y no por capacidad. Es un reflejo de como está organizada nuestra sociedad: la dominación del hombre blanco, maduro, cristiano, heterosexual y occidental/nacionalista, sobre las mujeres, otras razas, jóvenes, otras creencias, altersexuales y coloniales/extranjeros. En resumen el hombre "normal": el que se ajusta a un patrón establecido... por él mismo.
Hubo una generación de jóvenes (la de los garajes) que irrumpió en la sociedad adulta USAna -directamente como millonarios- gracias a su capacidad de controlar la tecnología. Pero no avalaron la causa de los jóvenes sino que se alinearon con la causa -económica- de los adultos incluso con un sesgo económico depredador superior y sin ningún escrúpulo por explotarlos. Pero la semilla de que los jóvenes podían escalar (ascensor social) en lo social sin esperar su turno, caló hondo. Esa generación alumbró también a los hackers, -la versión rebelde de los garagistas -y los radicales: Tiqqun y Comité invisible- enrocados en la necesidad de la violencia para progresar y dispuestos a impartir su propia justicia. Esa generación se sienta hoy a la diestra de Dios-Trump, tratando de acceder a la política directa de los millonarios, con el único objetivo de dominarlo y controlarlo con medios fascistas. ¡Para qué dar nombres!
Los nuevos demócratas -sin ser anarquistas- no creen en el bipartidismo republicanos/demócratas. La influencia socialista de Benny Sanders (como la de Malenchon en Francia) ha calado en ellos y entienden superada la era del bipartidismo aunque no priorizan su desaparición, ni su sesgo ideológico. Porque lo que priorizan son los problemas inmediatos del pueblo: vivienda, empleo, transporte, comida. En definitiva: igualdad, pero empezando por la supervivencia más inmediata. La política tradicional se ha perdido hace años en la servidumbre al dinero, en la Nación soberana frente a otras naciones, y el consiguiente sentimiento rancio de patriotismo, en las grandes frases y en los objetivos irreales, y en definitiva en la desigualdad, empezando por los jóvenes y continuando por las mujeres, y los alter-razas alter-hábitos. Pretenden reconstruir el "melting pot" inicial. ¿Es reciente esta actitud ante los partidos políticos? En absoluto: empezó en Mayo-68.
Durante muchos años nadie comprendió que había pasado en la revuelta de M-68. Unos jóvenes, estudiantes, tratados por sus padres como nunca se había tratado a generación alguna (decían los políticos) se plantaron en la calle, levantaron barricadas y se enfrentaron al poder establecido con una mezcla de poesía y violencia. "La poesía es un arma cargada de futuro" había dicho el poeta. No sabían lo que querían, pero sabían lo que no querían: una sociedad desigual y una política monolíticamente fundada en la lucha de clases... laborales. Querían transversalidad: ecología, feminismo, emancipación juvenil, pacifismo, integración. No sabían cómo pero sabían qué. La cosa se parcheó pero no se arreglo, porque no se sabía lo que había que arreglar: la sociedad y la política, pero desde ángulos inéditos. Treinta años después, la siguiente generación -representados por escolares: jóvenes aún más jóvenes- repitieron la revuelta. Los guetos (le "banlieu") en los que se hacinaban los inmigrantes coloniales explotaron. Por primera vez se hizo hincapié en la educación escolar.
Aunque las reivindicaciones -como las que hacen hoy nuestros maestros- eran circunstanciales: ratio de alumnos por clase y maestro, aulas infernales, sueldos insuficientes, escasa atención a las necesidades especiales, etc. lo que ocultaban es que aquel sistema de educación hacía aguas. Hoy, -treinta años después- una nueva generación, explota en disturbios por toda Europa, protagonizada por jóvenes aún más jóvenes. La revuelta ha descendido de la universidad al instituto. El fantasma de la privatización se ha hecho patente. Se trata de hacer desaparecer o guetizar la escuela pública. Es un gran problema pero enmascara el problema real que lleva sesenta años sin resolverse (aunque ahora el informe PISA lo denuncia): la instrucción escolar es infame, inadecuada para el mundo de internet y redes sociales que vivimos. La sobre-protección de la juventud es asfixiante (Haidt), impidiéndoles el desarrollo de su autonomía, absolutamente necesario paras pasar página a la niñez. La ignorancia de sus "nuevas" condiciones conectivas y sociales se enmascara con la explotación de los niños que acceden a las redes antes de los trece años (edad límite legal para firmar un contrato de cesión de derechos como los que acostumbran las redes) y los problemas mentales que se producen.
La realidad es que los niños leen más rápido, ven más imágenes y prestan atención a párrafos más cortos. Pero eso no es un defecto. Es su forma de responder al tiempo en el que viven. Tal como ellos han cambiado debería cambiar el modelo educativo, y no lo ha hecho. La instrucción es torturante pues exige una concentración y una dedicación a unos medios inadecuados, que los niños no pueden prestar. ¡Lo de ganar el pan con el sudor de tu frente se cumple en la escuela al pié de la letra! Letra que con sangre entra. Hay muchas maneras de aprender, y estudiar es la más dura. La escuela es un centro de formación del espíritu nacional del partido de turno. No se educa se alecciona, se intoxica, se dogmatiza. La relación entre el maestro y el alumno es jerárquica y de dominación. Cientos de películas nos muestran como los "buenos" maestros se imponen a clases ingobernables por la desidia de los alumnos. La idea de aprender ambos en la colaboración (Rancière) no cabe.
En la actualidad el culpable del pésimo resultado de la educación es el alumno que es díscolo, rebelde y no colabora. Es el propio alumno quien debe encontrar la vía del aprendizaje acercándose al tema que le atrae y le motiva y por el que está dispuesto a hacer el sacrificio que supone aprender. Las redes sociales son una mierda por cómo se dirigen exclusivamente al beneficio comercial y por como manipulan y sojuzgan a los niños -hasta la enfermedad mental- o por como loas hacen adictos reclutándolos antes de la edad legal. Pero esa es la parte negativa de las redes que -por otro lado- son el medio genuino de expresión de una generación. Las redes son una mierda porque los políticos no las regulan adecuadamente sometidos a la avaricia de sus promotores: mercenarios, camellos y pedófilos.
La educación no ha aparecido junto a esas necesidades de supervivencia que los nuevos demócratas esgrimen y sin embargo tiñe todas las revueltas que los jóvenes han realizado en los últimos sesenta años. El aprendizaje es esencial para el desarrollo humano desde que la especie renunció al instinto genético para conseguir la libertad de decisión que le permite responder al mundo "sobre la marcha", on line. Si acabamos con la educación acabamos con la especie. Nos va la vida en ello. Y ese aprendizaje continuo debería incluir a los adultos expulsados del saber por una ciencia cada vez más exigente. Los ciudadanos deben participar del gobierno de su nación (democracia) y para ello deben saber cuales son los problemas que se tratan. Hoy no pueden. Porque no se les permite y porque no saben de que hablan. Hasta que no se vulgarice el conocimiento y se readmita al pueblo en el saber, no podremos tener democracia. Claro que quizás es precisamente por eso por lo que los ciudadanos fueron expulsados del conocimiento.
El desgarrado. Noviembre 2026.