» 06-05-2026

Reflexiones políticas 7. El jurado popular.

¿Por qué un juez político (por definir su actuación de alguna manera) en el juicio contra la mujer del presidente del gobierno apuesta por un juzgado popular? Siguiendo su estela de juez sesgado deberíamos interpretarlo como que quiere obtener una ventaja para que se produzca una condena de la inculpada. Para llegar a esta conclusión haría falta por un lado que el jurado popular fuera más proclive, que un magistrado, a la condena y -evidentemente- que el juez no esté juzgando sino buscando esa condena. La defensa se ha opuesto -pues considera que es lesivo para los derechos legítimos de todo inculpado de tener la mejor justicia posible -y si piensa eso por algo será- pero el recurso ha sido desestimado y el juicio será con juzgado popular. Ya podemos paralizar el país porque el circo que va a montar el fascismo va a ser de aúpa. De hecho ya se ha iniciado con el episodio de acoso de un seudoperiodista llamado como Corleone que se autofilmaba mientras las amigas de la esposa encausada trataban de defender a esta del acoso. Por si cabía alguna duda el PP ha afirmado que les parece -por el documento- que el acosado es el presunto periodista. ¡Se empieza a caldear el ambiente!

Aunque el asunto de la pertinencia del jurado popular en este caso puede ser puesto en duda, lo que es evidente es que -con la ultraderecha en la calle insultando gravemente al presidente e indicándole la puerta- un jurado popular solo puede ir en detrimento de la justicia. Pensar que en la época de las redes sociales algún jurado puede librase de miles de injerencias en su criterio, me parece irrisorio. Es más, creo que el asunto de la independencia del jurado popular de las redes sociales es tan evidente que debería revisarse la ley de jurados populares a la luz de la realidad invasiva de las redes sociales. Si a esto añadimos que las redes sociales son propiedad de conocidos fascistas (Trump, Musk) y que su influencia ha hecho cambiar la opinión de los jóvenes sobres sus  homólogas femeninas, en la dirección machista marcada por el fascismo, deberíamos colegir que no es una buena idea democrática el elevar un juicio a la categoría de mediático sin garantizar la independencia (imposible) de los jurados. 

Recientemente anunciaban en las noticias la aparición de unos vídeos en Tik Tok  protagonizados por frutas (esas que tanto le gustan a Diaz) y con mensajes fascistas/machistas absolutamente evidentes. No cabe ninguna duda que las redes sociales están en manos fascistas y que se están empleando a fondo para intoxicar a los jóvenes. Las encuestas así lo aseveran y el giro machista ha sido profundo y en muy poco tiempo. Sabemos que el juzgado popular será bombardeado por las redes sociales fascistas hasta la saciedad, y que por tanto su juicio no será ecuánime. ¿Se suspenderá por no garantizar los derechos de la acusada? Si así ocurriera todo el fascismo de derechas pondrían el grito en el cielo por la actuación “fascista” (a ellos les gusta mucho acusar a sus oponentes de lo que a ellos mismos les define… tanto como usar la libertad como enseña a pesar de que la niegan fervientemente) que supondría anular el juicio. Por tanto  la posibilidad de un juicio mediático debería haberse atajado ya. 

Recientemente hemos visto como el fiscal general del Estado era condenado por una filtración que no se probó, en un juicio promovido por un delincuente confeso y en el que el asesor de Diaz en la comunidad de Madrid había anunciado todos los pasos que daría la justicia y había admitido que él mismo había filtrado cosas a la prensa. Paralelamente se celebra el juicio de la Kichten en el que se acusa a un exministro del interior de utilizar los medios del Estado para cuestiones partidistas e ilegales (contra Bárcenas, secretario del PP al que se le robaron documentos sensibles en contra del PP) y en el que el expresidente del gobierno Rajoy y su mano derecha Cospedal y Sáez, hacen gala, no solo de no recordar nada, sino de defender a los acusados como inocentes, cuando el policía encargado de la investigación declara todo tipo de interferencias, resta de medios, ofertas de soborno, exclusión de implicados importantes, etc. Sí, sí, también el PSOE tiene lo suyo con el juicio “mascarillas” contra Ábalos, García y Aldama, en el que menos de mascarillas se habla de todo, desde señoritas de moral distraída hasta chistorras. Les puedo adelantar el resultado de ambos juicios: el PP saldrá absuelto del juicio Kitchen y el Psoe será condenado por el de las mascarillas. Incluso el PP tiene la “fachatez” -ponerle el “des” sería redimirlo- de solicitar reducción de la pena a un delincuente confeso (Aldama), suponemos que por haber acusado -sin pruebas- al PSOE de estar en el ajo.

La justicia es el tercer poder y -al modo de ver de los teóricos de la democracia- destinada a balancear el equilibrio de poderes entre el ejecutivo, el legislativo y ellos mismos: el judicial. No es esa la impresión que dan. La pregunta es ¿en un país en el que los jueces son fascistas que posibilidades tenemos de que condenen al fascismo? Pocas ¿verdad? Me lo temía. De momento compren entradas de primera fila porque el circo fascista está a punto de celebrar una orgía de justicia democrática. ¡Pasen y vean!

El desgarrado. Mayo 2026 




Published comments

    Add your comment


    I accept the terms and conditions of this web site