“Shelter” es una metáfora sobre la fragilidad del momento en el cual exterior e interior confluyen.
Cuando dentro y fuera son, en ese breve instante, espacios iluminados que nos protegen.
Cuando dentro y fuera son un punto que se convierte en el centro, -en nuestro centro- y está hecho de tierra, agua y luz y de todos los ritmos de la vida.
Es el ensimismamiento que nos devuelve al origen, a la protección, al refugio.