Partiendo de una frase de Foucault “No escribo para un auditorio, escribo para usuarios, no para lectores”, el curso pretende dar acceso a los distintos instrumentos y lenguajes filosóficos para entender los debates actuales. El pensamiento como caja de herramientas, como medio para comprender el mundo. Interesante planteamiento de difícil realización, pues convertir ideologías en útiles instrumentales me parece no solo arduo sino también peligroso. ¿Cómo escapar de un recetario de máximas útiles para cualquier ocasión, traicionando el pensamiento evolutivo de los autores. Una herramienta (incluso la navaja suiza) se distingue por su fijeza y su especificidad. De un autor es interesante lo que dice pero también lo que se contradice o lo que muda (pensemos en Witgenstein). Dentro de un pensamiento posmoderno, alejado de esencialismos y recetas la propuesta parece… arriesgada.