| » 2018-08-20 |
Filósofos 21-3. F. Schiller. “Cartas…”
Continuo leyendo “Cartas sobre la educación estética de la humanidad” Friedrich Schiller, Acantilado, 2018 (1795). Entramos en el relevante concepto de juego.
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| » 2018-08-20 |
Continuo leyendo “Cartas sobre la educación estética de la humanidad” Friedrich Schiller, Acantilado, 2018 (1795). Entramos en el relevante concepto de juego.
| » 2018-08-20 |
No es noticia -por repetida- pero esta vez las cifras son de bulto. 1.000 niños afectados, 350 curas pedófilos. Casi todo prescrito. No es vergonzoso. Es lo siguiente. Que los encargados de difundir la palabra de dios, la moral y las buenas costumbres se entreguen a la pedofilia de los mas inocentes e indefensos es lo siguiente a vergonzoso. Acumulan todos los delitos, corrupción, abusos, prevalencia, engaño… Fuera de la iglesia serían monstruos. Dentro de la iglesia son lo siguiente. Si lo que predican de poner la otra mejilla es cierto ¿por qué no se entregan a las autoridades y hacen una confesión completa? Porque no son ministros de dios, son ministros de la depravación, de la estulticia, del abuso del estupro… de lo siguiente.
| » 2018-08-19 |
Continuo leyendo “Cartas sobre la educación estética de la humanidad” Friedrich Schiller, Acantilado, 2018 (1795).
Carta 9: Estamos en un círculo vicioso entre el carácter individual (que debe mejorar) y la multiplicidad política (que también). Necesitamos una herramienta independiente que nos desencalle. Esta herramienta es el arte. El arte como la ciencia gozan de inmunidad frente a lo positivo y las convenciones humanas. Tanto filósofos como artistas han tratado de inculcar la verdad y la belleza en la humanidad común. Para ello han tomado la materia del presente y la forma de una época más noble (e incluso más allá de toda época: en la unidad absoluta e inmutable del ser). Los accidentes pueden desacreditar la materia del arte pero la forma pura escapa a sus caprichos. En innumerables ocasiones la humanidad perdió su dignidad pero el arte la salvó en obras cargadas de significación.
| » 2018-08-18 |
Les llamo artificiales porque no son naturales, no las produce la naturaleza sino que son producto de la mano del hombre. Durante milenios no existieron. Solo tras la industrialización se generalizaron. Empecemos por lo más gordo: las catástrofes nucleares de Chenobil y Fukuyama, los vertidos de petróleo del Epson Valdés o el Prestige, las fugas químicas (incluso vertidos intencionados) como Unión Carbide o Aznalcollar, los pesticidas, transgénicos y plaguicidas como la colza, Montsanto (también Bayer), las catástrofes farmacéuticas como Talidomida, ¿el SIDA? las catástrofes quirúrgicas como los implantes mamarios, o las chapuzas estéticas y las catástrofes infraestructurales como la reciente del puente Morandi en Génova. Existen otras que no son esporádicas sino continuadas como la minería (y todas las profesiones de alto riesgo), las drogas, la contaminación, la lluvia ácida, el agujero de ozono, el cambio climático, la desigualdad, etc.
| » 2018-08-17 |
Leo “Cartas sobre la educación estética de la humanidad” Friedrich Schiller, Acantilado, 2018 (1795). Libro citado por grandes pensadores (Rancière, Ricoeur) como continuador del pensamiento estético de Kant. Presenta algunas características que lo hacen inconfundible. En primer lugar el arte es pura forma sin incidencia alguna en el contenido. En segundo lugar es indiferente al conocimiento; no ejerce ninguna influencia en el entendimiento y en la moral. En tercer lugar sitúa entre el impulso sensible (vida) y el impulso formal (forma) un impulso intermedio que es el de juego, que aúna ambos y los llena de humanidad. Este impulso de juego establecerá el estado estético entre el estado físico y el estado lógico-moral. La autonomía (independencia de lo sensible y de lo racional) del arte queda así establecida.
| » 2018-08-16 |
La trascendencia es el origen de la arquitectura. Los edificios son naves (arcas) desde las que se pretende alcanzar el más allá. Y deben ser habitados porque debes estar dentro para viajar. Porque la primera idea de trascendencia fue física. No se pretendía alcanzar el más allá de forma abstracta sino de forma real. Era un viaje en el estricto sentido de la palabra. Tan simple como levantar una escalera hasta alcanzar la luna, el sol, las estrellas. El simbolismo residía en el objetivo, no en el modo de alcanzarlo. La torre de Babel (Babilonia) es tan significativa como lo son todos los mitos. El impulso de alcanzar los cielos fue físico. Lo de menos es por qué fracasó. En la Biblia se debió a la confusión de las lenguas y al castigo que dios dio a la soberbia. No necesariamente por este orden.
| » 2018-08-12 |
Lo esencial es que la ciudad (y probablemente el urbanismo, con anterioridad) aparece mucho antes que el logos (la razón), casi diez milenios antes. Con ello queremos decir que la ciudad (y la arquitectura y el urbanismo) no nace de la razón sino de un mundo en el que la razón no existe: del mundo mítico. Nada utilitario ni razonable nos servirá en esta investigación. Tendremos que partir de los sistemas citados anteriores a la razón: de un lado el mecanismo de prueba y error. De otro las artes (habilidades o capacidades), como relato, retórica, poesía, caligrafía, dibujo, que posteriormente constituirán el arte. Las dos citadas entre los que se generan en el exterior del cerebro. Entre los interiores deberemos analizar la metáfora “salvaje” tal como la entiende Derrida interpretando a Rousseau y Ricoeur, que funda el pensamiento imaginario, y el pensamiento simbólico de baja abstracción. Porque la abstracción no entra en este estudio.
| » 2018-08-10 |
Inicio aquí un nuevo proyecto sobre la racionalidad humana (no es una redundancia. Humano y racional… solo esporádicamente coinciden). ¿Somos racionales? Nuestro enorme lóbulo frontal así parece demostrarlo. El lóbulo frontal es es el mascarón de proa (y no solo metafóricamente) del ser humano. Ahí se producen las relaciones, es decir las conexiones entre lo que a primera vista no tendría por qué relacionarse. Las otras partes del cerebro (mesencéfalo, cerebelo y un largo etcétera) son especialistas en la relación única, En el lóbulo frontal reside la creación: otra forma diversa de enfocar un problema conocido. La creación permite encontrar distintas soluciones para el mismo problema. Sobrepasa la necesidad hasta lo superfluo. Genera la libertad. Sin embargo hay una parte conservadora de nuestro cerebro que se resiste a esa variedad, que exige que cada problema tenga solo una solución. Isomorfiza lo físico (la conservación) con los síquico (el pensamiento).
| » 2018-08-10 |
¿Qué relación tiene el relato con la verdad? Anna Arendt en “verdad y política” en la recopilación “Entre el pasado y el futuro” Península 2016 (1963) dice: “La búsqueda desinteresada de la verdad tiene una larga historia; su origen -algo muy característico- es previo a todas nuestras tradiciones teóricas y científicas, incluida la del pensamiento filosófico y político” (Arendt. 1963, 401). Lo remonta a Homero cuando decide cantar las hazañas de los troyanos tanto como las de los aqueos. Nunca había ocurrido así. Nunca antes una civilización fue capaz de mirar a amigos y enemigos con ecuanimidad. Tratar al mismo nivel la victoria y la derrota minusvaloró el resultado hasta entonces determinantes de la batalla, desplazó su valor de norma.
| » 2018-08-10 |
Friedrich Schiller (“Cartas sobre la educación estética de la humanidad”. Acantilado 2018 (1795)) establece la necesidad del arte (del carácter estético) como paso ineludible entre el estado de naturaleza y el estado de moralidad. El primero se caracteriza por la necesidad y lo sensible y el segundo por la libertad y lo razonable. Se accede al estado moral volviendo sobre los pasos que la naturaleza realizó, ahora desde la óptica de la razón, redescubriendo la necesidad moral (e intelectual). “…para que el comportamiento moral del hombre sea tan necesario como las consecuencias naturales, será preciso que la moralidad se haya convertido para el individuo en su naturaleza y que sus instintos lo induzcan a comportarse como solo un carácter moral es capaz de hacerlo” (Schiller, 1795, 17).