| » 2019-01-14 |
Novelas ejemplares 2. El asesino.
Era un tipo mediocre o como se suele decir una buena persona. Y de ahí surgieron todos sus problemas. Su perfil de transgresión del orden era tan bajo que hubiera decepcionado a un cura en un confesionario. Y ahí residía su problema porque su conciencia era de una sensibilidad enfermiza. En un perfil bajo entran multitud de casos y en una conciencia hipersensible, una multitud de casos son un martirio. Puntualmente a las tres de la mañana su conciencia le despertaba para exigirle hablar de lo que ella consideraba asuntos importantes. Cada noche igual, con la misma exigencia de insoslayabilidad. Con el amanecer las cosa cobraban su verdadera dimensión: nimia, pero las cuatro horas de sueño ya estaban perdidas. Claro que lo paliaba recurriendo a la lectura que sin grandes dificultades conseguía acallar aquella conciencia que era como un loro. Pero la angustia del despertar no se la quitaba nadie. Aquello era insoportable.
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