César Carballo lleva meses haciendo propaganda de la comunidad de Madrid. Es fácil entender que los políticos se arrastren en busca de sus plusvalías pero ver a un profesional haciéndolo es lamentable. ¿Y Fernando Simón, me diréis? Fernando Simon no es político y no lo será nunca -para ciertas mierdas, hay que nacer o no hay solución- por eso mete la pata cada dos por tres. No es el caso del César, éste, ha venido para regir nuestros destinos sanitarios probablemente desde corporaciones privadas dispuestas a esquilmar la sanidad pública de la forma que sea. César Carballo siempre defiende la sanidad de Madrid y eso, lo sabemos, es imposible. Su última perla ha sido decir que el problema no ha sido construir un hospital inútil y desaconsejado por los expertos, sino ¿Cómo lo utilizamos? Todos los depredadores urbanísticos han planteado la misma pregunta durante años: ¿si ya está construido, no es una pena destruirlo? El utilitarismo capitalista ilegal, por encima de la ley.