| » 2021-02-07 |
Reflexiones tipográficas 303. Periodismo y sensacionalismo.
Si un periodista me preguntara (es retórica, nunca sucederá) por qué, soy tan crítico con los periodistas -esos salvadores de la patria- contestaría que no soy crítico con… sino simplemente crítico. A la hora de repartir hostias soy absolutamente democrático (o estocástico como Platón entendía la democracia). También puedo decir que si sigo siendo español, no solo es porque haya nacido aquí, sino porque sé que la apatridia no es concedible. Mi problema no es pagar impuestos, sino aguantar la vergüenza de pertenecer a una nación corroída por la corrupción, el cuñadismo, la estupidez y la desidia. Nunca cambiaría de nacionalidad (excepto a la no-nacionalidad) porque sé que todas las naciones son iguales ante la estulticia. Como tantas veces he dicho todos los políticos son iguales (solo peores que los oligarcas) y por tanto, lo mismo me da un país que otro. Voto, porque no pienso renunciar a la única raquítica rendija democrática de la que puedo gozar, pero me gustaría ser apátrida, no pertenecer a una nación que solo me provoca vergüenza. ¡Beba España!. Como los independentista (por otras razones puesto que ellos si tienen una Arcadia dorada y unos políticos idílicos que yo no he encontrado), yo tampoco estoy aquí voluntariamente. Puedo escapar de España pero no puedo escapar del sistema. No soy libre. Y habiendo declarado mis principios vamos al grano.
CONTINUE READING »


